diciembre 29

Fragmentos Cotidianos de Felicidad

El rostro de Lara, recortando el ondulado paisaje de Uruguay, viajando desde Colonia a Montevideo, el sol acariciando su pelo…

Dulce ansiedad de vacaciones con aroma de tiempos tranquilos.

Felicidad de padre al mirar el futuro, tan brillante…

Categoría: De lo cotidiano
septiembre 29

Opinión

Hay un sector de la sociedad que evita involucrarse políticamente y prefiere, no sé, planear vacaciones, o comprarse un auto, o proyectar una Vida en el contexto de un determinado nivel económico sin más esfuerzo que el que puede hacer trabajando, sin reconocerse en el resto de las personas.

Porque uno nació y vive en un país, en un lugar que tiene una historia común, y la nuestra es bien vertiginosa y bien triste…

Hay un sector de la sociedad que entiende que ésta no es la política de los primeros 20 años de nuestro período de democracia más largo.

Hay un sector que se involucra activamente, sea a través de organizaciones políticas, sea a través de su profesión, sea a través de su Facebook, de las conversaciones cotidianas, y que entiende honestamente que la política es la única herramienta humana que nos permite cambiar la realidad.

Política es una herramienta para construir poder, sin poder no es posible concretar en el contexto de nuestro sistema capitalista.

En nuestro país hay quienes acompañamos un proceso político que surge desde el peronismo (cuándo no) y lo supera en este movimiento político heterogéneo que, por ahora, llamamos kirchnerismo, que no es de izquierda, no es anti-capitalista, no cree en la lucha de clases, pero es profundamente receptivo porque su proyecto de país, de Nación, es bastante concreta y amplia y tiene raigambre en las ideas de nuestros padres políticos, asesinados física, política e históricamente, como Moreno, como Artigas, como el gigantesco San Martín.

El Proceso hizo sobre nuestra sociedad un laburo similar al que hacían los españoles con los caciques incas, destrozándolos, partiendo en pedazos sus cuerpos, masacrando a sus familias hasta que no quedaran rastros, para que su ejemplo no inspirara a otros a cuestionar el orden de cosas. Cristina Fernández es una presidente como manda la Constitución Nacional, que es el documento que nos obligamos a cumplir y hacer cumplir, como sociedad, como comunidad que tiene una historia común. Hay quienes, en este momento, estamos seguros de eso.

Y tenemos muchos argumentos. Debatibles todos. Pero concretos y racionales.

Y hay un sector completamente arrojado a la defensa de una empresa de medios de comunicación cuyos intereses están estrechamente enlazados a los de aquellos sectores minoritarios que desde hace más de doscientos años pretende que el Estado Argentino, que somos todos, que son los representantes que elige la mayoría, se arrodille y se abra de cantos para satisfacer sus placeres sin importar los costos para las mayorías.

La historia argentina respalda mis opiniones.
Categoría: Política
junio 5

Luna

Cuántas personas habrá esta noche, mirando la luna, preguntándose cómo será vernos desde allá, cómo hacemos para hacer este mundo, uno hermoso, con ganas y disfrute de vivirlo…?

El mundo a costa de qué…? De qué energías, de qué “instintos”? De qué talentos apagados por la mediocridad de la existencia en este tipo de sociedad? Qué? Está mal estar solo? Elegir con el cuerpo? Elegir la salud mental a pagar con ella el precio de pertenecer a…? A qué?

Cuánta libertad intelectual, emocional, valen esas pastillas? Miedo a qué? A enfrentar las consecuencias de lo que uno ya sabe que es? A lastimar a los que no entienden? A los que prefieren el sacrificio de sus verdaderos sentimientos?

Qué ganas de mandar a la concha de su madre, verbal y físicamente, a mucha gente a la que uno lo hace a diario emocional e intelectualmente.

Ceremonias… A esta altura… que se las metan en el culo…

Y lo más importante…

La luna, allá, suspendida, brillante.

Categoría: De lo cotidiano
mayo 7

YPF No Es Lo Importante

Estaba viendo un informe sobre la re-estatización parcial de YPF y sobre su nuevo gerente, un tipo muy técnico, de un currículum impresionante realmente, y de un nivel de conciencia nacional que me conmovió, por lo honesto de sus palabras, y por la profundidad política del hecho de su designación. Entendí esto mismo que luego leí en la brillante reflexión de Hernán Brienza.

Por favor, leer y compartir, es un texto muy claro sobre la importancia de comprender que hay una batalla cultural que hay que darla desde todos nuestros lugares posibles.

Seguir leyendo…

Categoría: Política
diciembre 31

Fin De Año – 2011

Mi hija, mi pareja, mi hermano, mis padres, mi familia a ambos lados del río, Maxi, mis amigos, mi laburo, disfrutar a conciencia, la historia de mi país, la política, Cristina Fernández, Uruguay y sus prejuicios, música, series, Mario Pergolini, Víctor Hugo Morales, Foo Fighters, Indio Solari, Guns N’ Roses, Tabaré Vázquez, Agarrate Catalinaterapia de pareja, marihuana, fútbol, libros, vinos, la brisa de algunas mañanas de otoño e invierno, la persiana del negocio que se abre como un ojo que se despierta, tantas cosas hacen especial a este año que muere.

Y me abro, como una verdadera flor, y me lanzo a todas las posibilidades que siempre guardé por temor a ser un poco más libre…

En fin, la Vida es cada año más hermosa para mí. Nunca a pesar de, sino por las cosas que hacemos que pasen…

Las amo…

Categoría: De lo cotidiano
noviembre 27

Albañiles y Colegialas

“Soy un albañil que se levanta cuatro y media
para marcar la tarjeta a las seis,
vivo de mi rutina mezclando materiales
pegando ladrillos, construyendo una pared.

Y cuando se hacen ocho y media
los chicos se van a la escuela
las nenas pasan de pollera
y yo las imagino…
Contra la pared, contra la pared.

Trato de pensar que no debo imaginar
esas cosas que no pueden suceder
pero no puedo evitar que esas ideas
vengan a mi mente una y otra vez.”

La canción se llama “Contra la pared” y aparece en el disco del mismo nombre. Su tapa muestra a una “colegiala” contra la pared. Detrás de tan elevada exhibición artística está Pity Álvarez, una campaña ambulante: basta verlo y escucharlo para comprobar el devastador efecto que tienen ciertas drogas, y utilizarlo como ejemplo de lo que es recomendable evitar. El disco acaba de aparecer en el mercado y es probable que sea un éxito: Viejas Locas es una banda con arrastre popular y viene de un hiato producido por los problemas judiciales de su líder, que cuando no anda baleando a su representante o amenazando con meterle un tiro en las piernas a la madre de una fan toma su guitarra y enaltece de esta manera al rock argentino.

En las últimas semanas se ha hablado bastante de la violencia contra menores de edad. El jueves y el viernes, las actividades relacionadas con el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer volvieron a poner sobre el tapete un problema siempre presente. Y entonces aparece el Pity a cantar sobre poner a una adolescente en pollerita contra la pared. A instalar ese estribillo en boca de miles de pibes.

Si no fuera tan peligroso, uno podría cerrar el asunto en la comprensión de que se está hablando de un pobre pibe que nunca tuvo demasiadas luces, agravado por un cerebro quemado por los excesos. Pero uno ha escuchado y escucha mucho rock argentino, y cuando un salame que la va de rocker estigmatiza a un albañil (ese negro que sólo piensa en voltearse a las pendejitas del colegio) y estimula la imagen de atacar sexualmente a una menor, ya no hay “código” ni supuesta pacatería que pueda esgrimirse.

Es probable que Pity defienda su cancioncita diciendo que todo es un chiste, pero las cifras de ataques a mujeres de toda edad, la persistencia de los hechos en el tiempo, inhabilitan los chistes. No asombra, claro. En un show de Viejas Locas en Vélez, en 2009, Rubén Carballo (19) fue muerto a golpes y su cadáver fue escondido, en un episodio aún no aclarado. Lo único que hizo Pity fue emitir un cobarde, incoherente comunicado en el que se abrió de gambas y evitó asumir cualquier responsabilidad de la banda que había convocado al show y pasó de página. Tampoco asombra que el mismo disco incluya una foto con toda la iconografía del consumo de merca: es lo esperable en un tipo que viene de una internación para frenar el consumo.

Que quede claro: aquí no se está pidiendo que se ponga un freno o se censure una obra artística. Pity Álvarez y Viejas Locas tienen todo el derecho del mundo de editar su disco y sus canciones, aunque éstas hablen de un albañil con fantasías de abuso sexual a menores o un frasco lleno de cocaína. Del mismo modo, este que firma tiene todo el derecho del mundo a opinar que el rock argentino ha encontrado en Pity Alvarez su pozo más profundo de estupidez.

© Eduardo Fabregat para Página/12

octubre 26

Apuntes sobre el poderómetro

La reelección de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y los records de aprobación que conlleva le valen, sin duda, un nivel envidiable de legitimidad. El pueblo soberano le confirió poder, por un lapso determinado y supeditado a las normas constitucionales. El dato es traducido de modo curioso, agitado por lo que podríamos llamar pensadores enfurecidos opositores (PEO). Según muchísimas interpretaciones volcadas en estos días, la Presidenta tiene el poder más amplio de toda la historia argentina. Los vocablos para definirlo o describirlo se repiten o varían muy poco: poder imperial, incontrolado o incontrolable, hegemonía, partido dominante. Los riesgos de las tentaciones populistas o dictatoriales, tout court, se remarcan. La espada de Damocles bolivariana se puntualiza, por aquí y allá. Las palabras, casi siempre, se usan de modo vago. Antonio Gramsci se revolvería en su tumba si leyera o escuchara a qué se reduce, de ordinario, su sutil y complejo concepto de “hegemonía”. A los emisores no les importa. Como en una riña callejera, lo que expresan no sirve tanto para describir al fenómeno cuanto para trasuntar su rabia y el ánimo de denostarlo.

Para enrevesar más el asunto, la mayoría de los PEO, amén de tarifar la cuota de poder de CFK, pronostican su caída irrevocable. El vaticinio remite a dos causas: la lucha por la sucesión y un fracaso del modelo en años venideros, sea por su propio agotamiento, sea por las derivaciones de la crisis financiera internacional.

A primera vista, hay una contradicción entre la enunciación de un poder omnímodo y el anuncio de su fecha de vencimiento, bastante cercana. Si se agudiza la mirada, la contradicción se corrobora.

Sin embargo, la mención de las vicisitudes de la política doméstica y de la economía nacional e internacional es (despojada de su magro contexto intelectual) siempre pertinente. Y empieza a desnudar las carencias del discurso de los PEO.

Una mirada retrospectiva resiente su credibilidad. Los PEO denunciaron el poder absoluto de los dos recientes presidentes durante mucho tiempo. Y desde hace tres años, dieron por vencido el término de vigencia del kirchnerismo. Eduardo Duhalde, un gran exegeta político, lo dijo con todas las letras apenas ayer. Sesudos editoriales o intervenciones académicas se hicieron un picnic al respecto en 2008 o 2009.

La cuestión, si uno se saca las anteojeras y toma una buena taza de té de tilo, es más que interesante y amerita una mirada fugaz, menos prejuiciosa y pretensiosa. Vamos a por ella.

- – -

Puertas adentro: Comencemos por decepcionar al lector riguroso, admirador de la tecnología: el poderómetro (tan blandido en estos días vibrantes) no existe. El poder no es mensurable en unidades tales como las toneladas, los millones de dólares, los megavatios, los metros cúbicos, las yardas o tantos etcéteras. Tampoco es un recurso estático que se puede conservar en una caja fuerte, un freezer o un recipiente hermético. La relación de mando y obediencia entre personas es dialéctica, sujeta a numerosas variables, siempre en movimiento. Hay magnitudes, siempre relativas, siempre en riesgo o en potencial de acrecentarse.

El poder político de un mandatario democrático, convengamos y agradezcamos, tiene correlación con la legitimidad. La electoral es la más sólida y, ella sí, cuantificable. Por eso, entre otras razones, algunos sistemas políticos instituyen la regla del ballottage para elegir autoridades. El objetivo es que éstas, en un momento, congreguen a más de la mitad (o una cifra cercana) del electorado. No dejar nunca a un mandatario con apoyos escasos, como pudo pasarle a Néstor Kirchner o al presidente peruano Ollanta Humala, entre tantos ejemplos. Vencer en primera vuelta con más del 50 por ciento es, por la contraria, un suplemento vitamínico de poder. Hasta ahí llega nuestro consenso con los PEO.

Cristina Kirchner dispone de legitimidad de origen y de ejercicio. Se la plebiscitó para el futuro y al unísono se convalidó lo que su partido hizo en el pasado reciente.

La victoria da derechos y otorga competencias institucionales. La integración del Congreso nacional a partir del 10 de diciembre (dispuesta por la ciudadanía en 2007, 2009 y 2011) la habilita para avanzar con proyectos propios. Es casi cantado que conseguirá la aprobación del Presupuesto 2012 (a diferencia del de este año) y de las prórrogas de la Emergencia Económica y el apodado impuesto al cheque (que le habrían sacado canas verdes con la Legislatura dominada por el Grupo A).

Sin embargo, solo un iluso (los hay, proliferan) pensaría que accederá a esa aprobación sin tratativas, negociaciones o concesiones con los diputados, senadores y gobernadores de provincias. Los aliados, anche los propios kirchneristas, pondrán sobre la mesa algunas de sus demandas: un puente acá, una exención impositiva local allá, un subsidio largo que baja y se pierde. Cierto es que el Gobierno tiene fuerza para la pulseada en la que primará en lo general. Pero los interlocutores cuentan con los votos y sacarán su tajada. El cronista sabe: “garpa” más hablar de “escribanía” que describir el Congreso de un país federal, con gobernadores usualmente legitimados también con containers de votos. Pero, ay, las bancas se hacen sentir. Vaya un ejemplo, casi ignorado. Un aliado de fierro, el Frente Cívico santiagueño, del gobernador Gerardo Zamora, tiene siete diputados, una cantidad estimable. Con todo derecho y en buena lógica democrática pedirá contrapartida por sus apoyos. Zamora deberá revalidarse en 2013, sería un pavote si no tratara de mejorar relativamente la situación de su provincia. No lo es, no lo hará.

La democracia es siempre poliarquía, sin desconocer la preeminencia de un gobierno central fortalecido y dotado de enorme voluntad política.

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Si te hace falta un Consejo: Vamos a otro ejemplo, que es una hipótesis de trabajo verosímil. Desde su eminencia, la Presidenta podría tratar de activar alguna instancia o nueva institución de articulación social. Un pacto social, un consejo económico social, un acuerdo patriótico en el que se tratara de encauzar el conflicto, la puja distributiva, la inflación. Si chiflara hoy, todas las corporaciones irían al pie, sin vacilar. De ahí a articular reglas que consigan el acatamiento de todos los actores sociales hay un mundo: el de las representaciones sociales. La CGT puede aprobar, los delegados de base no. Alguna de las CTA puede ponerse de punta. Por no hablar del espectro corporativo empresarial.

Más aún: en una sociedad vibrante en la que la acción directa se ejerce cotidianamente y con buenos resultados, ni siquiera la armonía del sistema político o de las principales corporaciones garantiza un acatamiento pacífico.

Los buscadores de antecedentes y comparaciones con otros momentos históricos suelen omitir uno que tiene parangones y es cercano. El cronista lo conoce gracias a referencias que le pasó un erudito amigo, el politólogo sueco. Es el de la presidenta de un país de América del Sur que obtuvo el segundo mandato para su fuerza en primera vuelta, con gran aprobación colectiva y a brutal distancia de la segunda. No era su tercera vez, ventaja que le lleva hoy día CFK. Pero sí estaba menos apremiada por la restricción a reelegirse porque podía alternarse en el cargo con su compañero de vida y de militancia. A los tres meses de llegar a la Casa de Gobierno, era enfrentada por corporaciones cuyo poder de lobby se conocía, pero de las que no se creía que tendrían capacidad de movilización. Sorpresas te da cada etapa histórica: en ese año se produjo el record de cortes de ruta en la historia de esa nación, cuadruplicando a los de cualquier otro. ¿Le suena el ejemplo, lector? Usted ha de ser muy leído.

Todas las sociedades contemporáneas plebiscitan cotidianamente a sus gobernantes. En la nuestra, esa regla se adereza con actores muy celosos de sus derechos, muy activos, bastante jacobinos. Minorías intensas, los llaman los eruditos. Hay quien los bautiza “contrapoderes”, no se sabe por qué.

Es una sandez (o un acto de mala fe) hablar de poder y excluir a los fácticos. Los hay estables, hasta institucionales, como las centrales obreras o patronales. Suele ocurrir que emerjan otros abruptamente en una coyuntura. Sobran ejemplos recientes en nuestra empiria: los movimientos de desocupados, Juan Carlos Blumberg, los vecinalistas entrerrianos, los estudiantes, los familiares de las víctimas de Cromañón. Hacen bulla, conmueven, generan agenda, fuerzan respuestas, con buenas o flojas razones. Acumulan poder, si se perdona la expresión.

Una omisión de la Vulgata PEO es considerar que los poderes fácticos (y, eventualmente, dirigentes políticos) a veces juegan con cartas marcadas o boxean ignorando las reglas deportivas del Marqués de Queensbury. En ese país aludido por el politólogo sueco, la tentación destituyente acompasó la movida de los lobbies agrarios. En ese entonces, los PEO de esa comarca dictaminaron: esa presidenta había perdido el poder, en tiempo record, de una vez y para siempre. No fue exacta la profecía, pero ésa no es nuestra historia. Transcurrió en otro lugar, como ya dijimos.

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Uno y el Universo: El discurso PEO es reduccionista, el lenguaje lo delata. Llama “poder”, a secas, al poder político gubernamental local, cual si fuera el único. Es una falsedad fronteras adentro, imaginen si se otea el resto del mundo, que también existe. En un sistema globalizado, el Estado nacional de un país emergente de (no seamos fatuos ni caigamos en falsa modestia) mediano porte es solo un jugador. Muchísimas de sus contingencias son determinadas desde afuera. Sabemos que interdependemos (en proporciones distintas, imperfectas, mejorables o empeorables) del crecimiento de China. La contigüidad y complementariedad con Brasil hace que si llueve para un vecino, el otro se moja. Son los ejemplos más flagrantes, el mapa incluye otros.

La mayor amenaza que pende sobre el futuro económico argentino es (tan paradójica como inexorablemente) una crisis financiera internacional desatada en el centro del mundo por inconmensurables demasías de sus poderes fácticos y torpezas de sus gobiernos. Estos, aunque parezca mentira, no son kirchneristas. Más todavía, sus recetas son contradictorias con el pensamiento y la acción del oficialismo criollo. Este, de cualquier forma, soporta el karma de tener que guarecerse contra el tsunami que procrearon otros. Y será juzgado por cómo lo haga, por cómo maneja una coyuntura infausta creada fuera de su dominio.

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Una modesta proposición: Relativicemos, propone con rubor el cronista, la dimensión del poder y complejicemos cómo está repartido.

Nada de lo antedicho pretende negar que la Presidenta cuenta con una dosis, comparativamente elevada, de poder para un gobierno argentino en el siglo XXI. El kirchnerismo, he ahí una de sus características y virtudes cardinales, sabe cómo construirlo, conservarlo y acrecentarlo, Sabe, ciencia aún más esquiva, recuperarlo. Despuntó su saga con muy pocos megavatios o toneladas. El manual entonces en boga estipulaba un modo de sobrevivir, arrugando: Kirchner eligió otro paradigma. Cristina Fernández arrancó más arriba. Tropezó a dos años del cambio de gobierno, bajó de 45 por ciento de los votos a un cachito más de treinta. El domingo logró el 54 por ciento, nada debe agradecerles a esos genios embotellados de Las Mil y Una Noches.

¿Bastará ese poder para enfrentar los enormes desafíos de una nueva etapa, connotada por cuellos de botella del modelo, oxidación de varias de sus herramientas, disputas políticas, fatiga por tanto tiempo de gestión, contexto internacional preocupante? El cronista se sonroja: su capacidad de vaticinar es muy inferior a la de los PEO, anche a la de oficialistas que rebosan optimismo. Su aporte de cierre es sugerir que el porvenir no está trazado. Que depende (amén de factores exógenos e ingobernables) de la voluntad, de la muñeca. Y, como enseñó el viejito Maquiavelo, de algo de fortuna de los gobernantes.

También del activismo popular, que recién entra en esta nota ya bastante larga pero que sabe ser, muy a menudo, protagonista de la historia.

© Mario Wainfeld para Página/12

Categoría: Política
octubre 23

Confesión…

Durante los últimos 20 años, más o menos, he escuchado algo así como una sentencia colectiva que dice que todos los políticos son corruptos, que el mayor interés que persiguen es el personal y que nadie quiere cambiar ese estado de cosas.

Hay en la Historia hechos y períodos que son la explosión de muchos procesos, a veces menos lineales, aunque siempre correlativos, explosiones que son cambios concretos en las Vidas de las personas de una comunidad, de un país, de continentes. Cambios que son avances o retrasos.

Hay algo de natural predisposición en la especie humana por avanzar, por desafiar al futuro, algo que hace que, por ejemplo, alguien intente cruzar la calle por el medio y no porque al hacerlo intente ganar algo del tiempo que podría perder llegando al semáforo, sino para no retrasar en su marcha.

Estamos inmersos en un proceso de esos. Tan grande y tan complejo como difícil de verlo panorámicamente por estar justamente dentro, por ser parte de ese devenir.

Para avazar o para retrasar?

Atrasar no podemos. No podemos. Sí retrasarnos, demorarnos, caernos fuerte sí, pero levantándonos de nuevo como se pueda.

Confieso que nunca estuve más ansioso de votar, ni más seguro de votar pensando con conciencia de país, pensando en los que siguen pasando miserias y exclusiones. Ahora es un momento de esos en los que se definen identidades que se construyen alrededor de una idea de Nación.

Y las contradicciones propias y “naturales” de ese proceso se hacen cada vez más concretas y sus choques cada vez más evidentes. Los vemos en los medios de comunicación a través de la televisión, en los programas de radio, en espacios virtuales cada vez más definidos políticamente y hasta en el fútbol.

Ahora, cuando uno define clara y honestamente su idea de país, vota en función de concretar esa idea, de que esa idea de país, sea el país que quiere.

En general, no hay un candidato que represente la totalidad de las expectativas, y la forma en que funciona nuestra democracia no permite aún el acceso de actores políticos surgidos de barrios, de comunidades, en condiciones socio-económicas menos favorables o desfavorables. De todas maneras, pensando el bienestar propio como avance en el bienestar de cada vez más gente, uno trata de buscar lo que genere el espacio político que requiere la creación de ese bienestar general.

Creo que existe una posibilidad política de dimensión histórica en los próximos años. No podemos tener más miedo o vergüenza de ser argentinos y de querer estar en el mejor país del mundo, porque en definitiva, el país en el que uno quiere estar debería ser el mejor país del mundo, entendiendo por “el mejor” en el sentido afectivo y subjetivo y en el sentido de un lugar donde la gente viva bien, y que le abra sus brazos a los que necesitan y del cual uno esté orgulloso de ser parte.

Confieso que estoy cada vez más feliz de ser argentino. Y con ello quiero decir también latinoamericano y humano ante todo, claro.

Sí, feliz. Con toda nuestra Historia pasada y pisada y deshecha y desembarrada y oscura y brillante. Con toda nuestras posibilidades de seguir construyendo la Historia de las generaciones que vivirán un país y un mundo mejor.

Yo sí quiero ser partícipe de todo eso.

Confieso que hoy voto a Cristina Fernández.

 

Categoría: Política
octubre 17

Foo Fighters: Walk

Qué decir de este tema de Foo Fighters? Me conmueven la potencia y la contundencia del sonido y de la letra. Sencillamente emocionante y humano.

Walk

A million miles away
Your signal in the distance
To whom it may concern
I think I lost my way
Getting good at starting over
Every time that I return

Learning to walk again
I believe I’ve waited long enough
Where do I begin?
Learning to talk again
Can’t you see I’ve waited long enough
Where do I begin?

Do you remember the days
We built these paper mountains
And sat and watched them burn
I think I found my place
Can’t you feel it growing stronger
Little conquerors

Learning to walk again
I believe I’ve waited long enough
Where do I begin?
Learning to talk again
I believe I’ve waited long enough
Where do I begin?

Now
For the very first time
Don’t you pay no mind
Set me free again

You keep alive a moment at a time
But still inside a whisper to a riot
To sacrifice but knowing to survive
The first to cry another state of mind
I’m on my knees, I’m praying for a sign
Forever, whenever
I never wanna die
I never wanna die
I never wanna die
I’m on my knees
I never wanna die
I’m dancing on my grave
I’m running through the fire
Forever, whenever
I never wanna die
I never wanna leave
I never say goodbye
Forever, whenever
Forever, whenever

Learning to walk again
I believe I’ve waited long enough
Where do I begin?
Learning to talk again
Can’t you see I’ve waited long enough
Where do I begin?

Learning to walk again
I believe I’ve waited long enough

Learning to talk again
Can’t you see I’ve waited long enough
_________________________________

Caminar

A un millón de millas
tu señal en la distancia
para quien le interese.
Creo que perdí el camino.
Me estoy haciendo bueno en empezar de nuevo
cada vez que vuelvo.

Aprendiendo a caminar de nuevo.
Creo que esperé suficiente.
Por dónde empiezo?
Aprendiendo a hablar otra vez.
No ves que ya esperé suficiente?
Por dónde empiezo?

Recuerdan los días
en que hacíamos esas montañas de papeles
y nos sentábamos a ver cómo se quemaban?
Creo que encontré mi lugar.
Pueden sentir cómo se hace más fuerte,
pequeños conquistadores?

Aprendiendo a caminar de nuevo.
Creo que esperé suficiente.
Por dónde empiezo?
Aprendiendo a hablar otra vez.
Creo que esperé suficiente.
Por dónde empiezo?

Ahora,
por primera vez de verdad,
no prestes atención,
libérame de nuevo.

Mantienes vivo un momento a la vez
pero por dentro susurra una lucha
por sacrificarte pero sabiendo que sobrevivirás.
El primero en pedir a gritos otro estado mental.
Estoy de rodillas, rezando por una señal,
constantemente, cuando sea.
No quiero morir nunca,
no quiero morir nunca,
no quiero morir nunca.
Estoy de rodillas,
no quiero morir nunca.
Estoy bailando sobre mi tumba,
estoy corriendo a través del fuego,
constantemente, cuando sea.
No quiero morir nunca,
no quiero irme nunca,
nunca decir adiós,
constantemente, cuando sea,
constantemente, cuando sea.

Aprendiendo a caminar de nuevo.
Creo que esperé suficiente.
Por dónde empiezo?
Aprendiendo a hablar otra vez.
No ves que ya esperé suficiente?
Por dónde empiezo?

Aprendiendo a caminar de nuevo.
Creo que esperé suficiente.
Por dónde empiezo?
Aprendiendo a hablar otra vez.
No ves que ya esperé suficiente?
Por dónde empiezo?

Categoría: Música
octubre 15

Tabaré Vázquez

Las declaraciones del ex-presidente uruguayo Tabaré Vázquez me hicieron pensar en lo increíble que es la pobreza intelectual de algunas personas, a un nivel en el que desarrollan prejuicios muy, muy fuertes porque esa es la manera de enfrentar lo que representa para ellos algo que no están preparados para entender, que les produce miedo porque es cambio, porque pensar no saben o no pueden, o discutir les representa involucrarse con el otro, o, peor aún, son consumidores del sentido común que producen las empresas de multi-comunicación y asumen dogmáticamente como propias ideas que justifican negocios y construcción de poder por la vía económica, total, lo que importa es alimentar el prejuicio y evadir la responsabilidad de involucrarse.

Así, sentado sobre un prejuicio básico, xenófobo e históricamente manipulado y que lleva tiempo echando raíces en la sociedad uruguaya, a saber, que los argentinos son todos ladrones, estafadores, interesados, ególatras, tramposos, todo junto o algo de eso casi seguro y casi, casi, sin excepción, Tabaré Vázquez dice que como presidente de su país debía pensar en todas las posibilidades de resolución del conflicto por la instalación de la pastera finlandesa UPM en Fray Bentos, incluso por la vía bélica. A tal punto llegaba su visión del tema que llegó a pedir a Estados Unidos que intercediera, no diplomáticamente, sino haciendo una “declaración”, dándole cuerpo y volumen político a una actitud totalmente opuesta a la posición regional que comenzaba a forjarse en aquel momento.

Yo creo que de alguna manera, Vázquez será justificado en Uruguay, porque sus declaraciones se fundan en un extenso y difuso sentido común uruguayo, que es altamente prejuicioso. Como los argentinos en general y los porteños de Buenos Aires en particular.

La derecha uruguaya va a salir a criticarlo montado en su propio sentido común, que es, filosófica y políticamente, muy cortito, de poco vuelo, como el de una mayoría política argentina, pero que, psicológicamente es como clonazepam.

La izquierda deberá debatir de dónde hasta dónde son los límites ideológicos y políticos, los límites que determinan a qué intereses se somete  la economía del país.

Algo similar, a otro nivel culturalmente distinto, se está dando en Argentina.

Decir que existía un contexto histórico-político que justificaba siquiera la posibilidad de contemplar un conflicto bélico, es la afirmación de un prejuicio y una forma de su manifestación.

Argentina financió y aportó la logística bélica para la recuperación de su Provincia Oriental, la expedición militar de los 33 Orientales, recuperación ratificada a través de la declaración de independencia de 1825.

En 1828, Argentina cede a instancias de Inglaterra, la independencia a Uruguay, como parte de la negociación de paz en el conflicto argentino-brasileño.

Artigas jamás soñó con un país como Uruguay o como Argentina. Tenía el sueño de un país continental, como San Martín, Belgrano y Moreno.

En 2004, el gobierno de Néstor Kirchner aportó mucho en términos políticos al triunfo del Frente Amplio. Pero la actitud de Tabaré Vázquez, por mucho que duela reconocerlo, fue la de un de tipo ordinario y prejuicioso, más conservador que de izquierda. Accionó de manera vulgar y traidora, pidiendo ayuda a Bush en lugar de resolver el tema dentro del bloque de países de América del Sur.

Nada puede justificar la actitud y las acciones de Vázquez, sólo el prejuicio.

Uruguay, te amo.

Categoría: Política